lunes, 8 de abril de 2013

FE, el ingrediente invisible de la co-creación.

FE no es creer en algo a ciegas, es saber y certeza de que aunque aún no veas lo que co-creas, en tiempo perfecto se manifestará ante ti.

FE es saber soltar y dejar que la co-creación sea sostenida por la gran mente creadora universal hasta que esté lista para precipitarse en la materia.

Es como cuando vamos a un restaurante y ordenamos algo. Dependiendo de lo que queramos en ese momento, será el tipo de preparación y tiempo que lleve elaborar el platillo. Lo importante es ser pacientes y tener FE en lo que hemos puesto en marcha. Hay que dejar que las piezas se acomoden y se ordenen. A partir de nuestra petición el universo crea una maquinaria perfecta para que en su momento preciso apriete el botón de ¡LISTO! y la co-creación aparezca ante nosotros.

¿Así suena muy lindo no? Pero generalmente ¿qué es lo que nos sucede?. Nos gana la impaciencia, le abrimos la puerta a la duda, a la desilusión, los miedos y el desánimo. Comenzamos a creer que quizá no fue buena idea hacer esa petición, o que quizá no estemos en condiciones de merecerla o sostenerla. Tal vez comenzamos a sentir que ha sido demasiado y que es mejor pensar en algo menor, más "modesto" y comenzamos a regatear con nosotros y con el universo sobre nuestra creación. Así que si lo que necesitábamos era una cuchara, ahora nos conformaríamos "aunque sea" con un tenedor  y ya nosotros veremos como nos las arreglamos para que funcione y podamos comer una sopa.

Toda esta serie de pensamientos, emociones, dudas y "cambios en la orden" entorpecen nuestra petición original, y como ley, generan sus propios efectos. Por este motivo, quizá nuestro "platillo" estaba en el punto de cocción casi perfecta, cuando nosotros husmeamos en la cocina y decimos: ¡Eso ya no, mejor esto otro!... y a los 5 minutos volvemos a cambiar de opinión. Con estas modificaciones causadas principalmente por nuestra impaciencia y duda ante lo que podemos co-crear, nos vamos generando una "bomba" de causas y efectos que tarde o temprano nos explotan y luego por eso no entendemos por qué lo que queríamos no ha llegado.

Por eso es tan importante la FE, entendida como el saber soltar nuestra petición e instalar la certeza en nuestro corazón, sabiendo (ojo, no creyendo) que el universo se encarga de los detalles y los "como sucede". Tampoco se trata de estar verificando como va nuestra petición (como tampoco tienes que estarte levantando a la cocina del restaurante para ver que tanto le falta a tu platillo), como dije antes, es SOLTAR, CONFIAR y SABER que todo lo necesario se está acomodando en su cauce perfecto para que en su momento llegue hasta ti.

Y aquí entramos en la cuestión de las expectativas, donde hay que liberarnos sobre el como deben de presentarse las cosas, ya que aquí la trampa  es el juicio del EGO al intentar controlar la co-creación. Porque al crear desde el EGO, creamos desde la mente (a nivel intelectual, no superior) y nuestra co-creación surge en dualidad. 

Si somos sinceros con nosotros sobre aquello que queremos y necesitamos y desde esta consciencia co-creamos, tendremos la confianza y certeza de que todo fluirá hasta llegar a nosotros, sin tener que perseguirlo (controlarlo). Hay que saber abrirse a los regalos que nos da la vida y el como nos los entrega, pues es parte de su misión para que nosotros contactemos de nuevo con la sorpresa, la espontaneidad, la magia y la gratitud de tener ante nosotros aquello que no imaginábamos y que ha superado nuestras expectativas. Y así es, la vida siempre nos da mucho más de lo que pensábamos en nuestra petición original. Para lograr esto sólo nos pide que nuestra petición provenga desde el corazón y confiemos plenamente en el universo, la gran inteligencia...

¡Y HECHO ESTÁ!


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