martes, 1 de noviembre de 2011

El camino del corazón


Después de ir contando los pasos, memorizando información, acumulando ideas y sueños. Creciendo y creyendo en casos que de inicio damos por hecho, dejando cuestionamientos para intentar comprender lo que se supone que este mundo es. Avanzar para pasar incognito, intentar ser uno más para no tener que luchar. Conseguir agradar a los demás y por un momento sentir que no todo está mal. Al final del día, recostarse y pensar que sobreviviste sin más. Ocultarse, escapar y en un profundo silencio llorar. Dejarse atrapar por la rueda caótica que nos hace “triunfar”, y ante nuestros ojos dudar… Ridículo vicio, creemos firmemente en él y nos dejamos absorber sin poderlo ver. 



Consciencia interior, inistente y veloz… te ignoramus sin más, te dejo escapar. Y vuelve otra vez la mirada interior que nos hace sentir el motor de la luz. 



Repetimos, caemos, seguimos. 

Observamos, luchamos… y nos rendimos. 



Absorbente realidad, sólida difícil de moldear. 



La luz se enciende, la apagamos. Lloramos, nos estancamos. 



Un día llega y muchos más pasan… hasta que nos llevan a la noche oscura del alma. 



Escuchamos. Senitmos. Observamos. 

Encendemos la luz, nos desempolvamos. 

Y paso a paso nos reencontramos. 



Absorbente ambiente… en conscinecia estamos. 

A veces nos atrapa, pero ya no luchamos. 

Entendemos, comprendemos y fluyendo andamos. 



Alas, voluntad, Fortaleza, luz. Regresamos. 

El origen divino disfrutamos… 



Grandes co-creadores de poderosa voluntad. Moldeamos el mundo desde la libertad. 

Consciencias despiertas. Encuentros divinos. Sabemos que el mundo no es nuestro destino. Emocionarse, sonreír ante aquello que pueda venir. Al fin que creadores somos de lo que hemos de vivir. 



Luces que se encienden en el alma, partimos en busca de nuestra verdad. Máxima guía de corazonadas nos impulsan a actuar. Atravesamos las noches cubiertos de paz, ahora entendemos lo que significa confiar. 



Ocultarse es imposible, el brillo del oro no se ha de negar. Orgullo valioso que se ha de propagar. Emergemos, renacemos. Purificador fuego, transmutadores seremos. 

Desde el amor contemplamos y en plena consciencia trazamos el camino que siempre soñamos… el camino del corazón. 





Dedicado a tod@s aquellos que hemos elegido escuchar a nuestro corazón y convertirnos en la poderosa presencia YOSOY. ¡Luminosas Bendiciones! 

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