miércoles, 30 de noviembre de 2011

Procesos

Me detengo por un momento, pareciera que he perdido el rumbo pero tan sólo es una pausa en el camino. La gran pregunta: ¿Qué es lo que quiero?.
Quiero reconectarme conmigo mismo y explicarme que necesito experimentar un nuevo presente, donde mi actuar sea más relajado, más fluido. Dejar las prisas y desesperaciones de lado. Estoy en un tiempo de luminoso renacimiento, donde la alegría y el gozo son el ingrediente principal para disfrutar de esta existencia. Voy recobrando fuerza y restableciendo la comunicación con mi ángel. Todo es perfecto.
Por la mañana caminaba repitiendo 3 palabras, fueron mi mantra... SUELTO, LIBERO Y CONFÍO.

Sé que tengo un gran equipo, luminosos hermanos. Todo fluye de nuevo. Si me equivoqué de rumbo o simplemente me perdí, sé que puedo moverme de nuevo hacia donde quiero, nada está perdido. Dejo la exigencia extrema perdida en el camino, ya no la necesito. Ahora me relajo y confío.
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