sábado, 28 de abril de 2012

SUEÑO: Ciudad Confianza.


La luz en el departamento anuncia al nuevo día. Lo recorro y me doy cuenta de que es amplio, bello, totalmente acogedor. Se respira una aire de confianza y armonía por todo el lugar. Estoy en un edificio muy peculiar donde desde un balcón ubicado al fondo del departamento o mejor dicho una especie de terraza, se puede ver un patio amplio que es común a todos los departamentos del conjunto habitacional. Las escaleras de emergencia que se encuentran al interior del edificio dan directamente a la entrada del departamento, sin ninguna puerta que limite la entrada a la gente. Esto no me importa, ya que hay confianza, seguridad y honradez en el lugar. A lo lejos escucho algunas voces; vecinos charlando mientras suben por las escaleras de emergencia, música tranquila y la calma de vivir en plenitud compartiendo un lugar tan bello. Me asomo por las escaleras y ve algunas de las entradas a otros departamentos, todo está a la vista y todo al alcance y aún así existe la prudencia para no invadir el espacio de otros. De nueva cuenta observo mi departamento y lo encuentro en verdad hermoso, cada detalle está perfecto. Caigo en cuenta que incluso hay zonas que no he explorado, como la cocina por ejemplo (un lugar peculiar ya que la forma que presenta es orgánica, como una gota de agua donde se distribuye todo, con adornos artesanales hermosos de pequeños mosaicos, donde predomina el color azul) ya que la mayor parte del tiempo la paso en mi cuarto, un lugar amplio, iluminado y de donde me cuesta trabajo salir.

Camino por la calle, me dirijo a visitar a alguien. Llego a un edificio y entro a lo que a primera vista parece ser un elevador. Cuando caigo en cuenta este comienza a avanzar de manera horizontal, como si fuera un pequeño vagón que va corriendo por rieles semejantes a los de algún juego de parque de diversiones, incluso va en zig zag, toma curvas rápidamente y existen algunas subidas y bajadas. Aunque lo hace a gran velocidad, noto que ha recorrido un gran tramo y pienso que a mi ex no le hubiera gustado ir nunca hacia allá por la lejanía del lugar.

Llego a casa de mi amiga, un lugar tranquilo. Sé que ella es trabajadora de la luz y por esta razón hemos tenido una importante conexión. Es confiable, confidente y provoca una gran tranquilidad. Una mujer sabia sin duda. Es mayor que yo, como 9 años. La conocí porque es amiga de mi ex. Ha sabido mantener la amistad más allá de esto. Me comenta que le ha parecido verlo por la mañana cuando saludó a uno de sus amigos al encontrarlos por la calle a bordo de un auto negro. Por supuesto no le había dicho que iría a verla. Ella está ocupada con otras personas, yo mientras espero en su sala. Me lleva una gran pecera hecha de piedra, donde hay unas tortugas, como 3 o 4, una de ellas ya está despierta y comienza a intentar salirse de ahí.

Ya estoy de salida, comienzo a caminar por la calle, el clima es maravilloso, temperatura ideal, todo fluye. Es temprano, apenas están comenzando a abrir los comercios y mercados. Me dirijo a un viejo edificio, una librería. Entro, es un lugar reducido, un edificio alargado. Las escaleras son de madera, están algo viejas pero se sienten sólidas. Recorro varios espacios del lugar. Cuando voy bajando, ve a alguien de espaldas, muy similar a mi ex. Está acompañado por un niño de unos 10 u 11 años, me da la impresión de que es su hermano o algún familiar... ¿o será que es el mismo de niño?. La verdad no quiero que me vea, aún así sigo bajando esperando pasar muy rápido casi a su lado sin que note mi presencia. Sé que aunque no me ve directamente, el sabe que estoy ahí. Mientras yo sigo bajando y al estar un piso más abajo volteo a verlo, y me doy cuenta de que el rostro es de alguien más, no el de mi ex. Eso me tranquiliza, sigo bajando... pero al voltear de nuevo hacia arriba me parece ver a mi ex, como si estuviera escondido entre las escaleras en una posición casi fetal, con una mirada triste, el rostro oscilante entre miedo y enojo. Se encuentra entre sombras. Lo distingo en tonos grises.

Salgo del edificio, camino por la calle. La gente ha aumentado. Pienso que mi amiga, puede ser la clave, el vínculo entre mie ex y yo en el caso de una reconciliación. Voy absorto en mis pensamientos, hasta que me doy cuenta que alguien está caminando casi pegado a mi, sospecho que se trata de alguien que quiere hacerme daño. Volteo a verlo y me dice que yo tengo su celular, lo hace de una modo tranquilo pero claro y directo. Con reacción incrédula le digo que no se de que me habla y el me dice que yo lo tomé. Entonces caigo en cuenta de que traigo 2 celulares, uno en la bolsa frontal derecha de mi pantalón y otro en la bolsa derecha de la camisa (el cuál no es mío). Lo saco y se lo entrego, diciéndole que efectivamente ese no es mi celular, que es el suyo. Recuerdo que al entrar al baño de la librería y lavarme las manos, vi el celular ahí y creí que era el mío, lo hice sin pensar. Le ofrezco disculpas por la equivocación y le digo que últimamente no sé ni donde tengo la cabeza. El muchacho no le da mayor importancia y se encuentra contento de haber recuperado su celular. Se dirige a un puesto de llaveros donde una señora lo está llamando y esta le reclama que por que no va a visitarla seguido. Yo pienso que es curioso como este detalle del celular llevó al muchacho hasta su abuela que tenía deseos de verlo y me alegro porque esto llevó a un evento importante de la vida de esos dos seres. Sigo caminando y me cruzo con un hombre con estilo jamaiquino, paseando a un perro que tiene rastas en la cabeza, es un perro grande, café y muy amigable.


Sin duda el lugar que visité en mi sueño es un sitio donde la gente no tiene nada que ocultar, donde no existe la violencia o inseguridad. De alguna manera esto me ha dado la gran paz de saber que en algún momento llegaremos a implementar esto como sociedad. Por otra parte existe una gran comodidad al tener altas tecnologías y lugares históricos tan bien conservados (ya que por donde caminaba era un lugar muy semejante a Coyoacán). Otro aspecto es el darme cuenta que el asunto con mi ex ha sucedido también y siento que eso es una aceptación a nivel inconsciente de lo que ha pasado, así como un paso importante en mi vida.

Sueños, viajes, historias... realidades dimensionales.
Paralelas maravillas.


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